Responsabilidad social ambiental en actividad petrolera

Responsabilidad social ambiental

La responsabilidad social de las empresas petroleras, ciertamente, no se puede equiparar a la de otras empresas, debido a que la actividad petrolera a pesar de cumplir rigurosamente los requisitos ambientales y las regulaciones exigidas es una ocupación que repercute directamente en el medio ambiente, comprendido éste, como una totalidad, que supone algo más que la cuestión ecológica y que se une con el hábitat general de las áreas de producción y refinado de petróleo, el menoscabo en el medio ambiente de aquellos lugares en los que se realiza actividad petrolera, recaerá inevitablemente en el nivel de vida de las regiones con zonas dominadas por actividades de hidrocarburos.

Responsabilidad social ambiental

De modo explicativo, con relación a lo detallado anteriormente se pueden nombrar tres grandes fenómenos atmosféricos que resultan preocupantes.

  • Deterioro progresivo de la capa de ozono; gran parte de la culpa de este fenómeno se relaciona con el consumo y explotación de petróleo y sus derivados, debido a que éstos emiten los llamados CFC (cloro-fúor-carbonos) fluorocarbonos, cuya transferencia sobre la atmósfera provoca irremediablemente deterioro en la capa de ozono. Debido a la actividad humana, este fenómeno destructivo sobre la capa de ozono ya es de índole seria en las zonas polares, sobre todo en la zona polar antártica donde el deterioro se conoce cómo agujero antártico del ozono. Si el avance del deterioro de la capa de ozono continúa o se agrava la consecuencia directa será una irradiación ultravioleta mayor que conllevará: aumento de cáncer de piel, enfermedades oculares, merma en la productividad de plantaciones y cultivos, inestabilidad en la ecología química.
  • El efecto invernadero (greenhose effect); este fenómeno se produce a causa de que las irradiaciones térmicas quedan atrapadas en la atmosfera, debido a su imposibilidad de salir al espacio se produce el recalentamiento causando efectos de gran trascendencia. El efecto invernadero, además de por causas naturales ha aumentado por causas antrópicas;
  • Producción de gases: CO2 (anhídrido carbono), este gas se origina debido a los procesos para obtener energía en los que se emplean combustibles fósiles, por ejemplo, industria y automóviles. Otros gases que también van en aumento por causa de los humanos son; CH4 (metano), NO2 (óxido nitroso), CFC (cloro/flúor/carbonos), 03 (ozono).

Consecuencias de estas alteraciones

El efecto invernadero acarrea entre otras consecuencias cambios climatológicos capaces de provocar alteraciones en la geografía física o en la cantidad de precipitaciones, estos cambios por ende causan efectos en los comportamientos productivos humanos, ganadería, agricultura y cultivos marinos al igual que los no productivos tales como diseños de viviendas o planificaciones. Este fenómeno también es el causante de importantes efectos sobre las costas, a casusa del crecimiento del nivel del mar se producen pérdida de zonas habitadas, aumento de las inundaciones y en muchos litorales deterioro o desaparición de playas.

  • La lluvia ácida; este fenómeno supone un peligroso trastorno atmosférico que acentúa la preocupación por contaminación transfronteriza. La lluvia ácida se origina debido al anhídrido sulfuroso procedente de combustibles fósiles utilizados para obtención de energía y procesos industriales. Los escapes de los vehículos liberan hidrocarburos sin quemar además de óxidos de nitrógeno que producen contaminantes, los cuales también colaboran en la aparición de este fenómeno. El óxido de nitrógeno y de igual manera el SO2 se trasforma en ácido sulfúrico al entrar en contacto con la humedad atmosférica para posteriormente caer con la lluvia. Los efectos no cabe duda son graves e incluso en ocasiones catastróficos, por un lado causa daños en superficies y materiales vegetales, además de alterar la composición del suelo alterando el mecanismo de nutrición vegetal debido a la acidificación.

Conclusiones finales

Por estos motivos, tenemos la seguridad de que la actividad petrolera, cuando se incluye en el fenómeno general de la responsabilidad social empresarial, ha de hacer mayor hincapié que otros sectores productivos, por atañer de forma más obvia las condiciones de las comunidades y sus hábitats.

Del mismo modo, no debemos olvidar que la realidad del mercado energético mundial, genera una patente divergencia en los beneficios procedentes de la actividad petrolera frente a los de resto de industrias. Por ello creemos que lógicamente las empresas de hidrocarburos deberán adquirir mayor responsabilidad social que el resto de empresas.

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